La imagen del cuerpo y la conciencia del yo: La educación somática en el campo de la psicología

Yvan Joly (extracto del texto original)

¿Cuál de ambas imágenes le parece la más reveladora del cuerpo, de la imagen de su cuerpo? En la vida cotidiana, para realizar un gesto deportivo o dar un apretón de manos, ¿qué imagen utiliza usted, la del cuerpo objeto o la del cuerpo vivido.

La imagen del cuerpo objeto, es lo que se ve, lo que puede medirse, fotografiarse, dibujarse desde el exterior, como Leonardo da Vinci, una representación de las proporciones ideales de la forma humana inspirada en el arquitecto griego Vitruvius. Esta imagen “exterior” también recurre a la imagen del cuerpo transmitida por la cultura, “ideal” en el sentido de idea. Este ideal es, además, un universo de la posible biomecánica y, para algunos, sobre todo en el plan social, un ser que atrae, una imagen a la que uno quiere conformarse.

Pero la imagen del cuerpo es también lo que uno percibe de sí mismo, en la experiencia intima de cuerpo, en el plan sensorio-motor, kinestésico y propioceptivo. En este sentido, la representación del Acróbata de Picasso es, sin duda, un acercamiento mayor a la “realidad” del cuerpo vivido a diferencia de la gráfica “realista” y geométrica de Leonardo. De cierta manera, el cuerpo, objeto físico propone un ideal asintótico* uno tiende a alcanzarlo pero, ¿lo lograremos alguna vez? De hecho, puede pensarse que en ello hay un proyecto de vida.

Un estudio de Gelly (1992) sobre personas que sufrieron operaciones de la mano es particularmente interesante, en especial, para la comparación entre cuerpo objeto y cuerpo vivido. El investigador identifico que, aunque la mano objeto bien “reparada” puede utilizarse, es la relación entre la mano objeto y la imagen de la mano la que también debiera tratarse. La mayor parte de la gente considera que la imagen que percibe de su mano es de tres a cuatro dedos. De hecho, los niños empezarían con una imagen de unidad; después, cuando se distingue el pulgar, dos unidades; luego tres etcétera. Nuestra imagen del cuerpo se construye así mediante el uso, el aprendizaje, el movimiento, en el curso del tiempo; en resumen, por la experiencia; puede así desarrollarse a lo largo de nuestra vida. Por lo general y tomando en cuenta únicamente el ejemplo de la mano, solo los atletas o los músicos tienen una imagen o representación de sí mismos cercana a su potencial físico. En la mayoría de las personas que no se comprometen en buscar la adecuación de su imagen física con su imagen vivida, la diferencia puede ser más o menos grande y, a veces dramáticamente desproporcionada.

Tal vez esto se acerque de la definición de neurosis de Karen Horney: cuando darnos cuenta, hacemos lo contrario de lo que pensamos o cuando no logramos ajustar nuestra imagen a las que la sociedad quisiera vernos adoptar. ¿Tendría entonces la neurosis una base somática en la inadecuación entre la imagen del cuerpo con «la imagen del
cuerpo «? Tal como Schilder (1968:287) ya lo había revelado: «la imagen del cuerpo nunca es una estructura completa; no es estática; siempre hay perturbaciones ”.

A Moshe Feldenkrais, autor de La conciencia del cuerpo e instigador del método del mismo nombre solía decir: «si no sabe lo que hace, no puede hacer lo que quiere». Físico e ingeniero, cinturón negro en judo y atleta consumado, Feldenkrais desarrolló en 1945 un método muy riguroso para permitir el aprendizaje de la conciencia del cuerpo que
incluye trabajo en grupo guiado por la palabra y trabajo individual guiado por las manos. Las lecciones del Método Feldenkrais permiten a quienes las practican, esclarecer su imagen del cuerpo y hacer que se acerquen cada vez más la del cuerpo vivido y la del cuerpo objetivo, como una especie de síntesis entre Picasso y Leonardo Da Vinci. Este proceso de construcción y conciliación de la imagen del cuerpo es un proyecto en el cual la persona puede desear recorrerlopor razones personales, artísticas deportivas, educativas o con fines terapéuticos en el campo psicológico o físico, por motivos de salud, readaptación o prevención. Este ha sido mi campo de práctica e investigación desde más de treinta años.

*Asintótico es un término matemático que refiere a una función que se acerca desde un límite, pero nunca lo llega a alcanzar o solo ad infinitum.

– Una versión de este artículo se publicó en la revista Psychologie Québec, del colegio de Psicólogos de la Provincia de Quebec (Canadá), en mayo de 2006. Revisar acá https://www.ordrepsy.qc.ca/documents/26707/63191/Psychologie+Qu%C3%A9bec+-+mai+2006/e78afbdb-a922-4d94-8f9b-fcc0fa776e36

Del capítulo: Fundamentos teóricos de la educación somática como disciplina.

Libro: Educación Somática, Reflexiones sobre la práctica de la conciencia del cuerpo en movimiento. Yvan Joly.

Edición 2008 Plaza y Valdés México.

Coordinadora de la versión en español Rose Eisenberg Wieder

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